Fecha de publicación 24/07/2026
Nueve platos para descubrir Marruecos
¿A qué saben unas vacaciones en hoteles en Marruecos? Para descubrirlo, tendrás que adentrarte de lleno en su cultura. En este país del norte de África, la comida representa la identidad histórica, la unión familiar y la calidez con que se acoge al huésped. Por ejemplo, el cuscús de los viernes es un símbolo de reunión y el té de menta, un gesto universal de bienvenida para viajeros e invitados.
A lo largo de las siguientes líneas, te detallamos nueve de sus platos más representativos para que casi puedas saborearlos. Algunos abren el apetito. Otros se cocinan a fuego lento. Y otros endulzan cualquier momento.
Al final del texto, te ofrecemos algunos datos para ayudarte a elegir tu alojamiento ideal en tres destinos perfectos para disfrutar de la personalidad culinaria de Marruecos: Marrakech, Agadir y Saïdia.
Abre tu apetito ante una de las cocinas más aromáticas del norte de África
Hablar de la gastronomía marroquí es teletransportarse a una de las cocinas con más personalidad; no sólo del norte de África, sino del mundo. Una cocina aromática de especias exóticas, de fusión de lo dulce con lo salado. De mesa que se comparte con la familia y también con el desconocido. De celebración y hospitalidad.
Marruecos es ese paraíso culinario de ojos profundos que hace honor a un proverbio árabe que dice: “Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación”. En nuestros hoteles Todo Incluido en Marruecos podrás probar, elegir y repetir una y otra vez tus platos preferidos.
Pastela
Una buena forma de comenzar un banquete al estilo marroquí en hoteles en Marruecos es con una aromática pastela. En el que fue uno de los destinos favoritos de Yves Saint Laurent y Carmina Ordóñez, muchos festines empiezan con este sabroso pastel dulce y salado hecho con pasta filo, que se rellena con un guiso casero de pollo, cebolla, almendra y especias entre las que no faltan el comino, la canela, el cilantro o la cúrcuma. El relleno se prepara el día anterior y se deja reposar; un truco que hace que los sabores se asienten y estallen en el paladar.
Zaalouk
¿Te apetece una receta vegetariana? El zaalouk o zaluk se puede servir o bien en forma de puré, o bien como una ensalada templada. Eso sí, el ingrediente principal siempre es la berenjena combinada con tomates maduros. Se elabora sofriendo los vegetales con ajo y “chafándolos”, para luego añadirles un toque de limón exprimido, aceite de oliva virgen extra y especias –normalmente, comino y pimentón dulce–. Pídelo para dipear y compartir como parte de una cena ligera en tu ruta por Marruecos.
Déjate conquistar por los grandes iconos de la cocina lenta
Descubre la magia del tajín
De origen bereber, el tajín o tajine es uno de los platos más emblemáticos de la cultura marroquí. Su nombre procede del recipiente en el que se prepara, que también se llama tajine –exactamente igual que en España sucede con la paella–. En su interior, se cocina con paciencia un estofado de carne, pescado o verduras con ingredientes locales y frescos donde las hierbas, los dátiles y las ciruelas tienen un papel fundamental. La cocción a fuego lento aprovecha el vapor acumulado en su característica tapa con forma de cono, que rehidrata constantemente el guiso y lo convierte en una opción ligera y nutritiva.
Cuscús tradicional
El cuscús o cous cous, considerado por muchos el rey de la cocina árabe, es quizás uno de los platos más antiguos de la cultura bereber: se tiene constancia de su existencia desde hace casi 1.000 años. En realidad, se trata de una guarnición del estofado al que acompaña; que también se degusta como entrante o incluso como plato único. Se prepara con el mismo vapor de ese estofado, siendo muy famoso el de cordero con ciruelas. Aunque admite un sinfín de variantes, una de las más curiosas es el cuscús dulce denominado seffa, un plato festivo que se sirve para celebrar el nacimiento de un bebé.
Jugosa carne asada del tierno cordero mechoui
Las familias locales reservan el cordero mechoui para los días de fiesta, una receta que también aparece en las gastronomías de Túnez o de Argelia. Consiste en un cordero entero que se asa lentamente a la brasa hasta que la carne queda crujiente por fuera y tierna y jugosa en el interior. De hecho, el término mechoui significa literalmente “asar al fuego”. El ingrediente principal se adoba con especias como el ajo y el comino. Como viajero, lo encontrarás en los puestos de street food y también en las cartas de algunos restaurantes de comida casera.
Brochetas de kefta
En la tradición de la comida callejera de Marrakech, sobresalen otras preparaciones como las brochetas de kefta, también conocidas como kafta o kofta. Este plato, procedente del norte de África y que, a su vez, está presente en distintos puntos de Oriente Medio, se prepara al carbón con carne de cordero picada, aliñada y moldeada en forma de salchicha. Lleva una mezcla de especias: comino, pimentón, canela, cilantro y pimienta negra. Además, los pinchos se acompañan con diferentes salsas y guarniciones. ¡Pruébala durante tus excursiones desde los hoteles en Marruecos!
Endulza el paladar con el broche de oro
Auténtico té a la menta
Combinar el ritual del hammam marroquí en hoteles con spa en Marruecos con un auténtico té a la menta es un básico de la gastronomía y, también, del bienestar. El llamado “whisky bereber” podría compararse con la letra del DNI del país; a pesar de que la tradición de tomarlo apenas tiene un par de siglos de edad.El secreto está en preparar una mezcla de té verde con hierbabuena fresca machacada y azúcar moreno. Según la costumbre, se ha de servir o escanciar tres veces: la primera, amarga como la vida; la segunda, fuerte como el amor y la tercera, dulce como la muerte.
Bocados de miel o chebakia
La palabra Chebakia o shebbakiyya podría traducirse como “rejilla”. Es uno de los postres que se suelen comer justo después de la harira, durante el mes de ayuno del Ramadán. Su toque dulce cautiva a mayores y pequeños: tus vacaciones en hoteles para familias en Marruecos te regalan una ocasión única para probarlo. Se trata de unas láminas de pasta entrelazada, con almendra y anís, recubiertas de miel y sésamo. En algunas casas, el sabor de la canela se sustituye por otros condimentos, jugando incluso con el cacao en polvo. ¿Su acompañamiento típico? El innegociable té de menta.
Convierte tu próxima escapada en una experiencia culinaria inolvidable
Iberostar Waves Club Palmeraie Marrakech
Un hotel en Marrakech como Iberostar Waves Club Palmeraie Marrakech, ubicado en el corazón de su emblemático palmeral y a tan sólo 15 minutos de la medina, te abrirá de par en par las puertas de su gastronomía. Su apetecible propuesta culinaria incluye un restaurante tradicional marroquí, un buffet infinito, varios bares con aperitivos y hasta un food truck que se adapta a cada instante del día.
Iberostar Waves Founty Beach
¿Buscas un hotel en Agadir para unir experiencias gastronómicas y playa? Iberostar Waves Founty Beach se sitúa en primera línea de mar y a un kilómetro del centro de esta ciudad histórica. Es perfecto para unas vacaciones relajadas en familia, con habitaciones comunicadas entre sí y un Todo Incluido en el que no faltan las recetas locales e internacionales elaboradas con ingredientes de calidad.