Los hoteles en primera línea de mar cambian la energía de tus vacaciones. Junto a la playa, cada despertar y prácticamente cada plan transcurren al ritmo de las olas. Elegir una localización costera significa más tiempo frente a la orilla y más vida en la arena. Las siguientes ideas y alojamientos están pensados para ayudarte a simplificar tus días playeros.

Cómo preparar el día de playa perfecto

¿Qué es para ti un día de playa perfecto? Esa imagen –o sentimiento– determinará qué llevar y cómo prepararlo para que, además de idílico, resulte memorable. Tal vez no te separes de tu libro ni al pasear por la orilla. O quizás estés deseando que lleguen las vacaciones para practicar deportes acuáticos. ¿Te apetece relajarte en la tumbona con un cóctel y, luego, comer algo rico? 

Hay algunos básicos, como el protector solar, que no pueden faltar. Convierte tus vacaciones frente al mar en una colección de instantes para recordar con estas recomendaciones.

La lista básica de qué llevar a la playa

Protección solar y cuidado de la piel

Hoy, existe una amplia gama de protectores solares minerales, formulados sin ingredientes tóxicos ni nanopartículas que afecten a los ecosistemas marinos. Son alternativas respetuosas con los océanos y con tu piel, aliadas de un turismo de playa más consciente. Elementos como el óxido de zinc o el dióxido de titanio crean un filtro físico que protege del sol. En el caso de los niños, elígelos siempre con un factor de protección alto.

Toalla, sombrilla y comodidad en la arena

La comodidad que te ofrecen los hoteles en primera línea de mar tiene que ver con la cercanía y el confort de sus zonas de playa reservadas, para utilizar con libertad tumbonas, toallas, sombrillas e incluso tomar algo en sus beach clubs. En el caso de salir a explorar por tu cuenta, puedes sustituir la toalla por un pareo —ocupa menos espacio en el bolso o la mochila— y optar por parasoles plegables y ligeros.

un hombre y una mujer paseando por una playa

En pareja para una escapada romántica

Si te alojas en hoteles en primera línea de mar con tu pareja, puedes organizarle una cita romántica por sorpresa. En el caso de que coincida con el mediodía, procura elegir un sitio con sombra; quizás, bajo una alta palmera o junto a un majestuoso pino –asegúrate de que es una zona donde está permitido extender la toalla–. A la luz de la luna, la vibración cambia por completo. Piensa en el brindis y cocínale algo de la siguiente lista.

Qué llevar de comer a la playa

Ensaladas por capas en bote de vidrio

Las ensaladas por capas, transportadas en bote de vidrio y hechas por ti, son un bocado natural y muy aesthetic. El truco para que se mantengan frescas está en colocar los ingredientes más consistentes al fondo y los húmedos, en la parte superior. 

Algunos ejemplos: quinoa, garbanzos, verduras asadas, tomates cherry, frutas como la piña y el mango, maíz y espinacas. Pasta, pechuga de pollo –tofu o tempeh para la versión vegana–, champiñones, aceitunas negras y albahaca. Arroz integral, lentejas, picadillo de pepino, pimiento, tomate, queso fresco y brotes. Lleva el aliño aparte y mézclalo bien antes de comer.

Sopas frías más allá del gazpacho

¿Qué llevar a la playa en verano? Anímate a hacer un gazpacho casero con productos frescos y locales, escogiendo un buen tomate y un aceite de oliva virgen extra de calidad. O cambiarlo por un ajoblanco, un salmorejo casero, una vichyssoise o una sopa fría de melón y pepino con menta. Apunta los ingredientes que necesitarás para preparar esta última: melón, pepino, nata –se puede sustituir por leche de coco o yogur griego–, hojas de menta fresca y una pizca de sal.

una persona comiendo un bocadillo

Sándwiches y bocadillos con un twist

Si quieres prescindir de los cubiertos para tu pícnic en la playa, apuesta por los siempre recurrentes sándwiches y bocadillos, pero con un twist. Combina pera, gorgonzola y nueces con una vinagreta de lima en un pan de semillas; aguacate, hummus, remolacha, lechuga batavia y tomate seco dentro de un bollito de centeno; atún y mayonesa de kimchi en pan de molde. 

La bifana, un emparedado típico portugués para carnívoros, lleva chuletas de cerdo adobadas dentro de un papo seco –una especie de mollete–. Cambia el papel de aluminio y el film transparente por envoltorios de silicona o cera de abeja reutilizables o, simplemente, servilletas de tela

Tartas saladas y la imbatible tortilla

Aquí van algunas sugerencias de tartas saladas que se pueden comer frías y que, además, están buenísimas. Hojaldre invertido de espinacas y queso de cabra. Empanada rellena de pisto casero y huevo duro. Pastel verde de espárragos trigueros, calabacín y guisantes aromatizado con hierbas mediterráneas. Una quiche lorraine, la receta francesa clásica a base de beicon, queso emmental y una crema elaborada con huevos, nata y mantequilla. 

Eso sí, la tortilla de patatas en España e incluso en Europa sigue siendo imbatible. Si se te da bien cocinarla, no habrá dudas sobre qué llevar a la playa para comer. En los hoteles en primera línea de mar con todo incluido, el plan cambia por completo.

Dónde disfrutar de la playa en tres continentes con Iberostar

Europa, del Mediterráneo a las islas

En Europa y, más concretamente, en el Mediterráneo, las playas de Málaga invitan a dejarse llevar por la alegría del sur. La magia de sus atardeceres eternos te envolverá en hoteles en primera línea de mar en Andalucía como Iberostar Selection Marbella Coral Beach. Elegante y luminoso, es perfecto para adultos que quieren estar cerca de Puerto Banús –a menos de un minuto– y descansar en un ambiente tranquilo.

En Baleares, existen hoteles en primera línea de mar en Mallorca donde cada momento se convierte en un ritual frente a las olas. Iberostar Selection Es Trenc es un oasis de calma para parejas situado junto a una de las mejores playas mallorquinas, Playa des Trenc, y las salinas del mismo nombre.

Al otro lado del mar, los hoteles en la playa de Creta son una relajante puerta de entrada a sus costas de leyenda. Iberostar Selection Creta Marine te dará acceso directo a tres calitas de aguas cristalinas. Un refugio de cinco estrellas con habitaciones y bungalows concebido para perderse y reencontrarse.