El espacio cuenta tanto como el tiempo y algunos hoteles en Mallorca tienen el poder de transformar tus vacaciones. Pero, ¿sabes cuándo visitar este paraíso balear para vivirlo en todo su esplendor? Para averiguarlo, practica el arte de viajar a Mallorca según la estación: de su invierno luminoso, a la explosión de vida de la primavera en la isla. Sin olvidar el eterno verano mediterráneo y un otoño dorado y con alma.

Invierno: el despertar blanco y la calma de la Serra

El espectáculo de los almendros en flor

El invierno es perfecto para organizar una escapada familiar a la isla que incluya la contemplación de los almendros en flor. Este espectáculo natural se da entre los meses de enero y febrero aunque, dependiendo del clima, puede alargarse hasta marzo. ¿El mejor sitio para verlo? Las inmediaciones de la Serra de Tramuntana y algunos pueblos del interior, como Bunyola, Santa María del Camí o Selva. Disfruta de los hoteles para familias en Mallorca con habitaciones adaptadas y Star Camp para niños y niñas.

un hombre de pie en un acantilado rocoso

Rutas de piedra en seco bajo el sol de invierno

Practicar deporte al aire libre en Mallorca siempre es una buena idea: la suavidad invernal de la isla se presta a hacer senderismo. Las rutas de piedra en seco de la Serra de Tramuntana recorren este impresionante paisaje, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO. Su red de caminos se divide en ocho etapas diferentes que se adaptan a todos los niveles y que conectan pueblos como Deià y Sóller. El tramo más exigente, el Camí de s’Arxiduc, discurre entre acantilados y ofrece unas espectaculares vistas del mar.

Sant Antoni y Sant Sebastià, el alma de la tradición mallorquina

Mallorca en invierno se viste de celebración con Sant Antoni, el 16 y el 17 de enero, y Sant Sebastià, las fiestas patronales de Palma que se alargan durante varios días en torno al 20 del mismo mes. En la capital, ambas festividades se fusionan en Sant Antoni y Sant Sebastià, abarcando un amplio programa de espectáculos, desfiles, mercados y otras actividades. La noche del 19 se celebra la Revetla, con hogueras, dimonis y música en vivo.

Primavera: explosión de colores y deporte al aire libre

El paraíso del cicloturismo

Una de las facetas de la isla es su arraigada cultura ciclista. En primavera, las rutas de cicloturismo se convierten en el plan estrella para explorar sus paisajes. Hay cafeterías especialmente diseñadas para ciclistas y clubes, así como carriles bici y otras instalaciones concebidas para los apasionados de este lifestyle. En nuestros hoteles en Mallorca, profundamente conectados a la vida local, contamos con estaciones ciclistas donde podrás alquilar bicicletas o guardar y reparar la tuya.

un grupo de mesas y sillas con sombrillas en una playa

Verano: la vida bajo el sol mediterráneo

Calas vírgenes

Los hoteles en Playa de Muro te darán acceso directo a una de las playas más premiadas de España y del mundo. Además, el verano en Mallorca es más verano al sol y sin mirar el reloj en sus calas vírgenes. Encontrarlas y disfrutarlas requiere de intuición, sentido común y habilidad. El Caló des Moro en Santanyí, Cala Mago en Calvià o Cala Delta en Llucmajor son algunos de estos pequeños paraísos escondidos de aguas turquesas. ¿Un consejo? Madruga e intenta ir entre semana, evitando los sábados y domingos y la hora del almuerzo.

Beach clubs y música frente al mar

Las playas mallorquinas más memorables pueden serlo por varias razones, entre ellas, sus beach clubs. La fórmula ganadora: cócteles de colores, buen ambiente y música frente al mar. A menudo, la ecuación también incluye atardeceres de colores imposibles o aperitivos que se alargan hasta la hora de la cena. En nuestros hoteles Todo Incluido en Mallorca tendrás la oportunidad de entregarte al relax y a la diversión en primera línea, todo ello mientras brindas por el verano. 

El frescor eterno de las Cuevas del Drach y dels Hams

El festival Mallorca Live da la bienvenida oficial al verano. Si te apasiona la música, en la isla podrás incluso asistir a conciertos dentro de una cueva. Las Cuevas del Drach y las Cuevas dels Hams albergan microclimas que, durante los meses más cálidos del año, mantienen el frescor en el interior de la roca. Además de adentrarte en un universo mineral que parece sacado de otro planeta, podrás sumarte a propuestas musicales atípicas como las actuaciones a orillas del lago subterráneo Martel en el Drach.

un tiburón nadando en el agua

Deportes náuticos

Alojarte en hoteles en Mallorca durante la estación estival significa clima mediterráneo y aguas cristalinas. Esta época se lleva bien con los deportes náuticos, de la vela, al surf. Pero también con las expediciones de buceo y el esnórquel en familia en orillas tranquilas y poco profundas. ¡Hay opciones para todos! Algunos de los mejores sitios para bucear en la isla son Cabrera, la zona del Toro y las cuevas marinas de Lucerna, Sa Madona o El Diablo.

Noches de cine bajo las estrellas y mercados nocturnos

Al final de un día de vacaciones emocionante, donde los niños se hayan divertido en hoteles con toboganes en Mallorca y los adultos se hayan relajado junto al mar o al borde de la piscina, no hay nada como una noche despejada, cálida y compartida. Además de una cena a base de platos mediterráneos, otras actividades nocturnas como el cine bajo las estrellas y los mercados nocturnos cerca de la Catedral de Palma le pondrán el broche de oro a la jornada.

Otoño: tiempo de vendimia, cultura y luz dorada

Ruta del vino en Binissalem

El ritmo pausado del otoño precisa de escenarios como los hoteles con spa en Mallorca y de actividades sensoriales y hedonistas como la ruta del Vino en Binissalem. La revolución cultural de Palma y de los pueblos mallorquines incluye una pasión vinícola propia. En Binissalem, el recorrido abarca desde viñedos y bodegas en esta y otras localidades –como Consell y Santa Eugenia–, a catas, comidas y otros planes relacionados con el cultivo de la vid y el vino Denominación de Origen Binissalem.

El sabor de las "fires" en los pueblos del interior

Entre los meses de septiembre y diciembre, las fires o ferias de otoño llenan de gastronomía tradicional mallorquina los pueblos del interior. Entre ellas, destacan la Fira de Alcúdia en octubre, con artesanía, ambientación medieval y productos locales; la Fira de la Mel en Llubí, dedicada a la miel artesanal; o la Fira de s’Oliva de Caimari, un homenaje a la aceite de oliva virgen que se produce en la isla y a la cosecha de otoño, donde no faltan ni los dulces típicos como la ensaimada, ni las degustaciones de embutidos “de matanza”.

una mesa llena de comida

Consejos de "insider" para vivir la isla como un residente

El arte del "berenar"

Tomar el brunch en Mallorca está bien, pero hacer el “berenar” o almuerzo de media mañana te conectará con la vida diaria local. Normalmente, este momento de pausa y café se acompaña de delicias mallorquinas como la coca de trampó, el llonguet y el variat. Practícalo en hoteles Todo Incluido en Mallorca.

Reserva de mesa: un detalle imprescindible

No te olvides de reservar mesa con algo de antelación; sobre todo, si quieres probar algún restaurante de moda durante tu viaje o disfrutar de la gastronomía de Mallorca en temporada alta y fines de semana. El resto puedes dejarlo a la improvisación y el asombro.